Ponle freno a...

Comidas y bebidas abundantes

Cuando vaya a salir de viaje, tenga en cuenta que existen varios factores que condicionan nuestra seguridad al volante. Comer y beber en exceso puede ser muy perjudicial a la hora de iniciar un viaje en carretera.

Lo más recomendable es viajar siempre después de haber descansado lo suficiente y, preferiblemente, por las mañanas. Viajar de noche para evitar las aglomeraciones de tráfico, después de una abundante comida o después de un día duro de trabajo no es la mejor opción.

 

También es muy importante qué comemos y bebemos durante el viaje. Debemos evitar comidas copiosas, de digestión difícil, que puedan provocar gases o somnolencia. Una comida ligera como un bocadillo, fruta o un plato frugal facilitarán la digestión y evitarán los problemas relacionados con la fatiga y el sueño.

 

Respecto a las bebidas, el agua, los zumos azucarados o los refrescos son una buena opción. El café y las bebidas con cafeína, según un estudio de la Universidad de Zaragoza, también nos ayudan a estimular nuestros reflejos. Sin embargo, las llamadas "bebidas energéticas" no son lo más recomendable porque, más que mitigar el cansancio, lo enmascaran. Desde luego, ni un a gota de alcohol porque disminuye los reflejos, aumenta el riesgo de accidente y produce deshidratación y somnolencia.

 

CONSEJOS:

 

- Siempre que vaya a viajar, asegúrese de haber descansado antes.
- Procure viajar por las mañanas y evite los viajes nocturnos.
- Si para a comer, elija comidas ligeras de fácil digestión para evitar la aparición de síntomas relacionados con la fatiga.
- Beba agua, zumos o refrescos.
- Las bebidas con un poco de cafeína ayudan a estimular sus reflejos.
- El alcohol disminuye sus reflejos, produce somnolencia y aumenta el riesgo de sufrir un accidente.
- Las bebidas energéticas no combaten el cansancio, sólo lo enmascaran.