Equipaje y objetos sueltos
De hecho, el aumento de peso en sí mismo ya afecta al comportamiento del vehículo en lo que respecta a estabilidad y prestaciones. Por ejemplo, necesita hasta un 21% más de espacio para frenar, tarda un 41% más en adelantar y reduce el agarre en curva casi un 20%. Por lo tanto, es muy importante variar las presiones de los neumáticos tal y como indica el fabricante.
Al colocar el equipaje es imprescindible que lo más pesado se distribuya de forma uniforme y en la base del maletero para bajar el centro de gravedad.
También es recomendable, si no viaja nadie detrás, abrochar los cinturones para evitar que la carga se desplace y empuje el respaldo de esos asientos. Si no cabe todo en el maletero, la mejor alternativa son los llamados cofres que se colocan sobre el techo. Tienen hasta 450 litros de capacidad, aunque son caros y afectan la aerodinámica y estabilidad del automóvil.
Asimismo, en cualquier desplazamiento y en cualquier vía, no lleve nada suelto en el habitáculo. Hasta el objeto más pequeño se convierte en algo peligroso en caso de accidente. En una colisión a tan sólo 60 kilómetros por hora, una inocente guía de viajes que pese sólo 600 gramos, golpea con una fuerza de 30 kilos, un móvil lo hace como si pesara ocho y un perro de sólo 10 kilos equivaldría a casi 560.
Consejos
- Un coche sobrecargado o con mala distribución de la carga tiene más posibilidades de sufrir un accidente.
- Al cargar el coche para salir de viaje, es importante variar las presiones de los neumáticos según las indicaciones del fabricante.
- Distribuya el equipaje de forma uniforme, colocando los objetos más pesados en la base del maletero para bajar el centro de gravedad.
- Si no cabe todo el equipaje en el maletero, la mejor alternativa son los cofres portaequipajes que se colocan sobre el techo del vehículo.
- Nunca lleve objetos sueltos en el vehículo. En una colisión a 60 km/h, un objeto de 600 gramos golpea con una fuerza de 30 kilos.





