Fumar
"Fumar puede matar", rezan las cajetillas de tabaco. Y al volante, también, se podría añadir. Porque este hábito, aunque permitido, es otro incluido en ese gran cajón de sastre que son las distracciones, el segundo factor que más accidentes provoca.
Así lo reconocen los propios automovilistas en una encuesta del Observatorio Nacional de Seguridad Vial. Para ocho de cada 10, fumar es una peligrosa distracción y estarían a favor de que se prohibiera al volante. Y, aunque no existen estudios en España, en Reino Unido las aseguradoras señalan que fumar provoca el 5% de los siniestros de tráfico. Y en EEUU, otras fuentes señalan que multiplica por 1,5 el riesgo de accidente.
De hecho, a 120 km/h un conductor recorre siete kilómetros en consumir un pitillo que le exige atención. Tiene que encenderlo, vigilar que no caigan la ceniza o brasas donde no deben, que el humo no le moleste y finalmente, dejarlo en el cenicero. Porque si arroja la colilla encendida, se arriesga a peder cuatro puntos y a provocar un incendio. Además, casi todo lo tiene que hacer retirando una mano del volante.
Nadie prohíbe fumar en el coche. Pero sólo en encender un pitillo, el conductor se puede distrae durante más de 100 metros. Y piense en que caiga una brasa encendida... que nunca debe arrojar por la ventanilla: tirar una colilla encendida, son cuatro puntos y puede provocar un incendio.
CONSEJOS:
Fumar al volante es la segunda distracción que más accidentes provoca. Un conductor recorre 100 metros en lo que tarda en encender un cigarrillo.





