Las Carreteras Secundarias
Las carreteras secundarias son las "bestias negras" de nuestra red viaria. La atención que hay que prestar cuando se circula por ellas es muy elevada. Son estrechas, poco ilimunadas y muy transitadas.
Aunque concentran menos de la mitad del tráfico, registran el 62% de los puntos negros y el 75% de las muertes ocurridas en carretera. Durante 2007, casi 2.060 personas que dejaron su vida la mayoría a causa de colisiones frontales y frontolaterales y por salidas de la vía.
Sin embargo, evitar estas vías es casi imposible, pues representan más del 90% de los 165.000 kilómetros de la red. Además, con una calidad muy inferior. Así, su diseño esconde, cuando menos, dos grandes factores de riesgo: la circulación de doble sentido y las intersecciones al mismo nivel.
También el gasto medio anual por kilómetro en conservación es apenas el 45% de lo que reciben las vías desdobladas. Y los fallos en la señalización se vuelven decisivos. Finalmente, en ellas la presión policial es testimonial, lo que unido a que son muy usadas para desplazamientos cortos y conocidos, provoca un exceso de confianza en el conductor.
CONSEJOS:
En las carreteras convencionales se producen siete de cada 10 muertes. Por eso, en ellas no se puede bajar la guardia: hay cruces, cambios de rasante, trazados más difíciles y el inconsciente del que en una autovía ni se enteraría, aquí puede aparecer de frente.





