Ponle freno a...

Los PUNTOS NEGROS

Eliminar los puntos negros es uno de los objetivos primordiales de Ponle freno y de todos los conductores españoles. El ejemplo más evidente es el éxito de la plataforma de puntos negros desarrollada por el Grupo Antena 3-

Aunque pocos saben técnicamente lo que es, cualquiera intuye lo que esconde un punto negro en las carreteras. Sobre el papel, "un emplazamiento en el que, durante un año natural, se han producido tres o más accidentes con víctimas con una separación máxima entre uno y otro de 100 metros". En la realidad, los 171 muertos que se registraron en 2006 en los 749 puntos negros registrados en las carreteras, excluídas las de Cataluña y País Vasco.

 

Pero si en Navarra o Teruel, hubo sólo un punto, Madrid contabilizó 146 y Cádiz, 59. Y si las autopistas de peaje registraron un 0,5% del total, las carreteras convencionales se anotaron el 62%. Casi el mismo porcentaje que las colisiones, el accidente más frecuente.

 

El dato más positivo es que, desde 2000, los fallecidos por cada 100 accidentes han pasado de 8,1 a 5,6 en un punto negro. Aunque la cifra de éstos solo ha bajado de 850 a los 749 actuales.

 

¿Por qué? En primer lugar, no todos los puntos se repiten de un año para otro, y aparecen otros nuevos. Segundo, es una cuestión de competencias, ya que del total de carreteras, el Estado es titular del 14,7%, las CCAA del 43,3% y Diputaciones y Cabildos, del 42,2% restante. Y tercero, es una cuestión de prioridades. En ocasiones, eliminar un punto negro exige una gran inversión. Pero hay medidas de bajo coste con un gran potencial, como mejorar la señalización, construir isletas, introducir o colocar una mediana donde antes había una línea continua.

 

CONSEJOS:

 

Si la prudencia y la precaución nunca sobran cuando conducimos, la existencia de los puntos negros en nuestras carreteras, exige aumentarlas. Aunque primero deberá conocerlos y para ello, basta con consultar el listado que ofrece, provincia a provincia, la DGT en su página web. Ahí descubrirá que la mayoría están donde espera, en las vías secundarias, con curvas, cambios de rasante e intersecciones que obligan a cambiar el chip. Olvídese de la comodidad de las autopistas y autovías -donde ojo, también los hay- y redoble la atención.

 

Es muy importante fijarse en toda la señalización, mejor o peor siempre le servirá de guía, adecuar la velocidad porque estas carreteras perdonan pocos errores, y descartar la ansiedad por adelantar. Además, no olvide que los puntos negros no siempre están ligados a la vía.

 

Los puede generar, por ejemplo, la cercanía de una gran zona de ocio. Aunque el mejor consejo es recordar que, por mucho que un punto negro suponga una perversión de la propia vía, el factor humano está detrás de casi el 90% de los siniestros. Por eso, cúrese en salud.