La circulación incorrecta en las rotondas
Las rotondas se utilizan en España desde los años 90 por mejorar la fluidez del tráfico y reducir los accidentes. Sin embargo, todavía son numerosos los conductores que desconocen como se debe circular correctamente dentro de ellas.
Las rotondas llevaban décadas funcionando en Francia o el Reino Unido cuando en 1976 se construyó la primera en España, concretamente en Mallorca. Fue a partir de los 90 cuando se popularizaron en nuestro país porque mejoran la fluidez del tráfico, requieren poco mantenimiento y, sobre todo, porque son muy seguras para el tráfico rodado.
Si en un cruce normal se detectan hasta 32 puntos conflictivos, por ejemplo, en una intersección de este tipo sólo hay 8. Las estadísticas de la Dirección General de Tráfico (DGT) confirman que el año pasado en las rotondas se registraron el 4,9% del total de accidentes con víctimas y menos del 2% de los muertos totales ocasionados por el tráfico en España. Estos porcentajes se han venido mantenido durante la última década.
Sin embargo, las rotondas no son perfectas. No protegen adecuadamente a usuarios como peatones y ciclistas, muchas resultan inadecuadas para los vehículos pesados y otras ocasionan colapsos en algunas de las vías de acceso.
A pesar de todo, son los conductores quienes las hacen más peligrosas cuando olvidan dos reglas básicas: siempre tienen preferencia los vehículos que ya están dentro y, si cambiamos a otro carril, los conductores que ya circulan por éste.
Consejos
- Cuando se incorpore a una rotonda, recuerde que siempre tiene la preferencia el vehículo que ya está dentro de ella.
- Si se va a cambiar de carril mientras circula por una rotonda, tiene preferencia el vehículo que ya circula por éste.





